El cantón de Escazú vivió siete días de intensa celebración con motivo del 175 aniversario, destacando el éxito del X Festival Internacional Folclórico que reunió a países como Nicaragua, El Salvador, Panamá, Ecuador y Colombia con el anfitrión, Costa Rica.
Este evento que tuvo lugar en el corazón de Escazú, en el Centro Cívico Municipal, se convirtió en un escenario vibrante de tradiciones, colores y danzas que dejaron una huella imborrable en la memoria de los asistentes.
Durante el festival las representaciones folclóricas de los países invitados cautivaron al público, sumergiéndolos en un viaje a través de la riqueza cultural de cada nación, sin quedarse atrás nuestro país.
Desde coloridas danzas hasta músicas tradicionales, el escenario fue testigo de la diversidad que une a las distintas regiones, destacando la hermandad entre las naciones participantes.



Participación estelar de la Mesa Escazuceña de Danza Folclórica
La Mesa Escazuceña de Danza Folclórica también tuvo un papel protagónico, deslumbrando con sus actuaciones que despertaron la admiración del público.
Las noches festivas estuvieron impregnadas de aires navideños, creando un ambiente único y festivo que se mezcló con las tradiciones folclóricas.
El presidente del Concejo, José Pablo Cartín y el alcalde Arnoldo Barahona dieron una cálida bienvenida a las delegaciones participantes, resaltando la importancia de la cultura y el intercambio humano.
Ambos líderes expresaron su gratitud hacia las agrupaciones que aceptaron la invitación, reconociendo su contribución al enriquecimiento cultural de Escazú.
José Daniel Campos y María Paula Vega, representantes de la Mesa Escazuceña, agradecieron a la Municipalidad por el apoyo brindado, enfatizando la donación de recursos que permitió la realización de uno de los festivales más destacados del folclore internacional.
Los jóvenes manifestaron la importancia de preservar y compartir las tradiciones; además gratitud a la comunidad por su continuo respaldo.
El X Festival Internacional Folclórico también deja un legado cultural significativo: la unión de diferentes países, la participación entusiasta de la comunidad local y el compromiso de preservar las raíces culturales, estableciendo un precedente para futuros encuentros llenos de tradición y hermandad.
El encuentro semanal incluyó un programa variado de actividades como pasacalle, talleres, animaciones en hogares de estancia temporal y permanente, centros educativos, exposición, venta de comidas y productos de emprendedores de la zona y encuentros culturales, entre otras actividades.























